"En septiembre del año pasado decidí hacer un quiebre en mi carrera, luego de dirigir por cuatro años al París. Y fue en ese momento, en el que me encontraba desocupado, cuando Agustín Pichot me acercó la posibilidad de colaborar con el seleccionado argentino en la ventana internacional de noviembre. Entonces me reuní con Santiago Phelan y Ricardo García Fernández y ellos me dijeron que lo que pretendían era elevar las variantes de juego en los backs. En total eran ocho o nueve semanas por año y para mí estuvo bien, ya que además de no ser una tarea full time me permitía conocer una nueva tradición, tanto a nivel rugby como a nivel costumbres de país", le cuenta a Scrum.com el ex medio scrum - "Me gusta dar todo de mí para que el rugby continúe creciendo", agrega.